Miércoles 10 de diciembre de 2014

SAN LUIS - JUSTICIA POR SUSANA ARAUJO

La tocaron a ELLA, nos tocaron a TODAS

La noche del domingo 07/12, Susana Araujo, trabajadora, de 40 años de edad y madre de cinco hijas/os, fue asesinada por Hugo Pardo, de quien estaba separada hace más de dos años y sobre quien pesaban denuncias de amenazas y órdenes de restricción. Susana murió desangrada por la herida mortal que este asesino le propinó en el cuello. Hugo Pardo, en estos momentos, se encuentra detenido.

La noche del domingo 07/12, Susana Araujo, trabajadora, de 40 años de edad y madre de cinco hijas/os, fue asesinada por Hugo Pardo, de quien estaba separada hace más de dos años y sobre quien pesaban denuncias de amenazas y órdenes de restricción. Susana murió desangrada por la herida mortal que este asesino le propinó en el cuello. Hugo Pardo, en estos momentos, se encuentra detenido.

Este acontecimiento ha puesto nuevamente en debate el tema de la violencia hacia las mujeres. La enorme repercusión en los medios, que vienen sacando a la luz escalofriantes estadísticas, muestra que la violencia machista es una realidad que padecemos muchas.

En Argentina, las estadísticas muestran que cada treinta horas una mujer muere por feminicidio, es decir, es asesinada por el sólo hecho de ser mujer. Y no sólo esto, las mujeres y sus familias siguen padeciendo la falta de respuestas de la Justicia ante estos hechos. Es que por su carácter patriarcal, no toma con seriedad los distintos tipos de violencias (y sus contextos) que padecemos las mujeres. Así es como todavía la Justicia de San Luis sigue hablando de Homicidio cuando es evidente que Susana Araujo fue víctima de feminicidio, es decir, fue asesinada por el sólo hecho de ser mujer.

Desde la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas – San Luis, exigimos justicia por Susana Araujo e instamos a trabajadoras y estudiantes a organizarnos para levantar un movimiento de mujeres que pueda hacerle frente a la violencia machista y a la doble opresión y explotación que sufrimos en el seno de nuestras propias familias y en nuestros lugares de estudio y trabajo.

¡Si tocan a una, tocan a todas y nos organizamos miles!

¡Basta de violencia contra las mujeres!